| |
| Introducción |
| |
| Si
la naturaleza que encontraron los europeos en el siglo XVI les pareció inmensa y desenfrenada, como lo afirma el discurso de García Márquez, nuestra historia lo es más aún. Como
región postcolonial, América Latina ha luchado por encontrar
su propio destino en contra de enormes obstáculos. Habiendo roto
los lazos de dependencia que la unían a España y a Portugal,
ha tenido que definirse en el espejo de sus pobladores europeos (los que
antes ejercieron un poder absoluto, los dueños de la religión,
el lenguaje y las institucions de gobierno), africanos (los que fueron subyugados
y definidos como subhumanos), indígenas (los conquistados, los que
casi se extinguieron y lograron sobrevivir a medias) y mestizos (los que
crecieron hasta volverse mayoría en muchos países). En el tortuoso camino de crear
un proyecto histórico auténtico, la sombra de los Estados
Unidos y su tutelaje se ha ceñido sobre el continente en forma a
la vez seductora y peligrosa durante dos siglos. |
| |
| No
es de sorprender que las raíces feudales y caudillescas de Iberoamérica
hayan producido la figura trágica y cómica del tirano, única
alternativa visible frente al caos o "el regreso a la barbarie",
tan temido por la pequeña aristocracia. El tirano latinoamericano
no ha sido Iván el Terrible de Rusia, ni el déspota ilustrado
de Europa occidental, ni el fascista del siglo XX que fueron Franco, Mussolini
y Hitler, sino una versión a la vez plenamente original y latinoamericana,
por un lado, y todavía deudora de las figuras autocráticas
de todo el mundo. En el momento presente las tiranías latinoamericanas son
más sutiles que las que estudiamos en esta clase, pero ya empieza
la narrativa a indagar las formas nuevas del poder. La literatura explora,
antes que las ciencias políticas, la sociología y la historia,
las intricadas argucias del poder. Nos ha dado versiones ficticias, pero no desconectadas de la realidad, de los modos de existir del dictador y del pueblo que lo propicia y eventualmente
lo derroca. |
| |
| La
novela del tirano |
| |
| La
literatura del tirano latinoamericano es ya conocida como un ciclo. En ella advertimos estas características especiales: |
| |
el
contraste entre la historia oficial y la historia vista por los subyugados; |
| |
el
uso de la parodia carnavalesca en la construcción de los personajes; |
| |
la
excesiva y compleja masculinización (patriarcalización)
del protagonista y su régimen, así como la de instituciones que lo apoyan, como el ejército o la iglesia jerárquica; |
| |
la
relativa ausencia de personajes femeninos, o su reducción a figuras subordinadas
al tirano, hiperfeminizadas; |
| |
la
aguda oposición entre naturaleza / América / irracionalidad
/ caos, por un lado, y civilización / Europa /
racionalidad / orden por el otro, en que se basa la justificación
del terror represivo. |
| |
el
papel preponderante del imperio (Europa o Estados Unidos) en el reforzamiento
y la prolongación del terror. |
|
| Desde
el siglo XIX se escriben novelas "del dictador", como el Facundo
(1951) de Domingo
Faustino Sarmiento (Argentina, 1811-1888), o Amalia
(1851) de José
Mármol (1817-1871), que se refieren al dictador federalista Juan
Manuel de Rosas. Pero la publicación de Tirano Banderas (1926)
por el escritor gallego Ramón
del Valle Inclán (1866-1936), inicia el ciclo en el siglo XX.
El apogeo de la novela del dictador llega con tres obras: |
|
|
| En
estas novelas impera la experimentación formal típica de esa
década.Las tres son obras maestras de gran brillantez narrativa.
En este curso abordamos novelas excelentes, aunque no todas sean textos consagrados en la
misma forma que los anteriores. |
| La
literatura del tirano es literatura del terror, a pesar de la comicidad
de su figura y la parodia carnavalesca de varias narrativas. Como subgénero,
la novela y la poesía del tirano son un largo exorcismo que no ha
terminado. |
| |
| Objetivos
del curso |
| |
| * Ampliar el conocimiento de la literatura latinoamericana a un nivel avanzado. |
| * Afinar el manejo de conceptos de teoría crítica literaria. |
| * Mejorar la capacidad de exponer análisis literarios en forma oral y escrita. |
| * Explorar la relación entre ficción e historia. |
| * Disfrutar de la lectura de obras excelentes. |
| |
| Requisitos |
| |
Asistir
puntualmente habiendo leído el material asignado para el día
y participar activamente en la discusión. |
| |
Dar
algunas presentaciones orales en parejas, con preparación adecuada. |
| |
Hacer
algunas tareas escritas según se solicite en clase. |
| |
Ver
algunas películas ocasionalmente. |
| |
Tomar notas. |
| |
Tomar
un examen parcial. |
| |
Escribir
un ensayo final. |
|
| |
| Calificación
final |
| |
Presentaciones
orales |
20
% |
| |
Puntualidad,
participación y otros
trabajos de clase |
20 % |
| |
Exámenes
parciales |
40
% |
| |
Trabajo
final |
20
% |
| |
TOTAL |
100 |
|
| |
| Presentaciones
orales |
| En clase los estudiantes recibirán instrucciones precisas. Deberán preparar: |
| |
Un resumen corto sobre las condiciones del país aludido por
la obra durante el tiempo de la narrativa. |
| |
Un resumen de uno o dos artículos críticos sobre la
obra a discusión. |
| |
La
presentación se comparte entre dos personas que se han preparado
juntas. No debe tomar más de quince minutos en total. |
| |
Los ponentes deben traer una hoja de papel con el resumen crítico
para sus compañeros |
|
| |
| Exámenes
parciales |
| |
El primero consiste
en cinco preguntas, de las cuales los estudiantes escogen tres. El segundo es un examen breve tomado en clase hacia el final del semestre. |
|
|
| Trabajo
final |
| |
Se
trata de un trabajo de investigación sobre un tema libre, con
una extensión de doce páginas, más bibliografía.
|
|
| |
|
|